Galera

El Sabor del Maestrat: Arroz de Galera, Alcachofa y Huevas de Sepia

Hay platos que cuentan la historia de un territorio, y en Casa Jaime (Peñíscola), Jaime y Jordi Sanz han logrado embotellar el Mediterráneo en su Arroz de Galeras con Huevas de Sepia y Alcachofa. Un arroz que no solo se come, se siente.

Este plato es el equilibrio perfecto entre la potencia marina y la elegancia de la huerta de Castellón. Si buscas la definición de «kilómetro cero» con alma marinera, este es tu sitio.

La Protagonista: La Galera (Squilla mantis)

A menudo eclipsada por el langostino, la galera es el secreto mejor guardado de los pescadores.

  • Sabor: Tiene una intensidad yodada única, mucho más potente que otros crustáceos.
  • Curiosidad: Su cuerpo es aplanado y posee unos ojos complejos capaces de ver luz polarizada.
  • En la cocina: Aunque su carne es escasa y difícil de extraer, su capacidad para enriquecer caldos y fondos es inigualable. En Casa Jaime la tratan con maestría, extrayendo toda su esencia para que el grano de arroz absorba ese sabor a mar profundo.

El Corazón de la Tierra: D.O. Alcachofa de Benicarló

No es una alcachofa cualquiera. La Denominación de Origen Protegida Alcachofa de Benicarló ampara las variedades cultivadas en Benicarló, Peñíscola, Vinaròs y Càlig.

  • Características: Se distingue por su forma chata, compacta y su peculiar hoyuelo en la parte superior.
  • Temporada: Su momento álgido es ahora (de octubre a junio), cuando su corazón es más tierno y dulce.
  • El maridaje: Al combinarla con el arroz, aporta una textura melosa y un contrapunto vegetal que equilibra la salinidad de las huevas de sepia y la potencia de la galera.

¿Dónde disfrutarlo? En el emblemático Restaurante Casa Jaime, en plena Avenida del Papa Luna de Peñíscola. Un lugar donde la tradición familiar y el respeto por el producto de la lonja se mantienen intactos desde hace más de 50 años.


Le Goût du Maestrat : Riz à la Galère, Artichaut et Œufs de Seiche

Il y a des plats qui racontent l’histoire d’un territoire. Chez Casa Jaime (Peñíscola), Jaime et Jordi Sanz ont réussi à mettre la Méditerranée en bouteille avec leur Riz à la Galère, Œufs de Seiche et Artichaut. Un riz qui ne se contente pas d’être mangé, il se ressent.

Ce plat représente l’équilibre parfait entre la puissance marine et l’élégance du potager de Castellón. Si vous cherchez la définition du «kilomètre zéro» avec une âme de marin, c’est ici qu’il faut aller.

La Protagoniste : La Galère (Squilla mantis)

Souvent éclipsée par la langoustine, la galère est le secret le mieux gardé des pêcheurs.

  • Sa Saveur : Elle possède une intensité iodée unique, bien plus puissante que celle d’autres crustacés.
  • Curiosité : Son corps est aplati et elle possède des yeux complexes capables de percevoir la lumière polarisée.
  • En cuisine : Bien que sa chair soit rare et difficile à extraire, sa capacité à enrichir les bouillons et les fonds de sauce est inégalable. À Casa Jaime, on la travaille avec maîtrise, en extrayant toute son essence pour que le grain de riz absorbe cette saveur de mer profonde.

Le Cœur de la Terre : A.O.P. Artichaut de Benicarló

Ce n’est pas n’importe quel artichaut. L’Appellation d’Origine Protégée Artichaut de Benicarló protège les variétés cultivées à Benicarló, Peñíscola, Vinaròs et Càlig.

  • Caractéristiques : Il se distingue par sa forme plate, compacte et sa fossette particulière sur la partie supérieure.
  • Saison : Son apogée se situe en ce moment (d’octobre à juin), lorsque son cœur est le plus tendre et le plus sucré.
  • Le mariage : En le combinant avec le riz, il apporte une texture onctueuse et un contrepoint végétal qui équilibre la salinité des œufs de seiche et la puissance de la galère.

📍 Où le déguster ?

Dans l’emblématique Restaurant Casa Jaime, situé sur l’Avenida del Papa Luna à Peñíscola. Un lieu où la tradition familiale et le respect du produit de la criée restent intacts depuis plus de 50 ans.


The Taste of Maestrat: Mantis Shrimp, Artichoke, and Cuttlefish Roe Rice

There are dishes that tell the story of a territory, and at Casa Jaime (Peñíscola), Jaime and Jordi Sanz have managed to capture the essence of the Mediterranean in their Mantis Shrimp Rice with Cuttlefish Roe and Artichoke. This is a rice dish that isn’t just eaten; it is experienced.

This dish is the perfect balance between marine power and the elegance of the Castellón orchards. If you are looking for the definition of «farm-to-table» (or «sea-to-table») with a maritime soul, this is your place.

The Star: The Mantis Shrimp (Squilla mantis)

Often overshadowed by the king prawn, the mantis shrimp (galera) is the best-kept secret of local fishermen.

  • Flavor: It possesses a unique iodized intensity, far more potent than other crustaceans.
  • Fun Fact: It has a flattened body and complex eyes capable of seeing polarized light.
  • In the Kitchen: Although its meat is scarce and difficult to extract, its ability to enrich broths and stocks is unrivaled. At Casa Jaime, they handle it with mastery, extracting its full essence so that every grain of rice absorbs that deep-sea flavor.

The Heart of the Land: P.D.O. Benicarló Artichoke

This is no ordinary artichoke. The Protected Designation of Origin Artichoke of Benicarló covers varieties grown in Benicarló, Peñíscola, Vinaròs, and Càlig.

  • Characteristics: It is distinguished by its flat, compact shape and a peculiar dimple at the top.
  • Season: Its peak is right now (from October to June), when its heart is at its most tender and sweet.
  • The Pairing: When combined with rice, it provides a mellow texture and a botanical counterpoint that balances the salinity of the cuttlefish roe and the intensity of the mantis shrimp.

📍 Where to enjoy it?

At the emblematic Restaurante Casa Jaime, located on the Avenida del Papa Luna in Peñíscola. A place where family tradition and respect for the daily catch from the fish market (lonja) have remained intact for over 50 years.

El restaurante del pescador que aprendió a cocinar en el mar

A lo largo de su carrera, Jordi ha aprendido de grandes como Manolo de la Osa.

Marina Vega: Texto Eva Máñez:Fotografía

Jaumet, como le llaman sus hijos, se embarcó con 14 años en Castellón, donde fue pescador y ayudante del cocinero de una barca llamada Dinero. «Ya lo haré yo», fue su respuesta cuando aquel hombre se jubiló y nadie quería hacerse cargo de la cocina en altamar. Así comienza la historia de ‘Casa Jaime’, un negocio familiar en Peñíscola en el que conviven y trabajan dos generaciones, que ahora es un restaurante de mantel blanco y platos marineros.

Jaime aprendió en el mar los sabores marinos o las artes de pesca. “Me gustaba mucho hablar con los hombres viejos, ya jubilados, de las cosas que les habían ocurrido: por qué usaban una malla u otra para coger lenguados, por ejemplo”. Ahora, es él esa persona con la que apetece charlar durante horas mientras te enseña el libro de firmas en el que aparecen nombres como Paco Rabal, Alfredo Landa, Juan Echanove, Fernando Fernán Gómez o los protagonistas de Juego de Tronos. Todos ellos, y muchos más, han pasado por ‘Casa Jaime’ (1 Sol Guía Repsol) en su medio siglo de historia.

Jaime, el patriarca, flanqueado por sus hijos Jordi y Jaime

Este gran conversador, empapado de sabiduría marinera, acumula décadas de experiencia en el mar que aplica a su recetario. A los 19 años pasó de la cocina de barca a los fogones en tierra firme: primero fue ayudante de cocina en un hotel de una familia catalana (el ‘Bonanza’) y luego estuvo seis meses en una escuela de hostelería.

Entre los entrantes destaca la tostada de brandada de bacalao e higo, con un contraste equilibrado

En el verano de 1967 abrió su propio bar de tapas en el casco antiguo de Peñíscola, el germen de lo que es ahora ‘Casa Jaime’: una histórica casa de comidas que ocupa su actual local desde 1982, en la Avenida Papa Luna, frente a la playa. Aquí, acompañado de sus hijos, que ya han cogido las riendas, continúa trabajando el producto del Mediterráneo -que tan bien conoce- con maestría.

No podían faltar en el arroz de Galera con huevas de sepia y alcachofa, como seña de producto local

“Seguimos haciendo la cocina marinera y autóctona, pero con algunos toques de creatividad”, nos explica Jaime, el primogénito. Sus entrantes son una buena muestra de ello: los mejillones en escabeche, los boquerones con huevas de trucha, la tostada de brandada de bacalao e higo o los carpaccios (de gamba roja con almendra, cebollino y regañás, o el de lubina) sirven para abrir boca y adentrarse en su peculiar mundo, que lleva el producto del mar a la mesa.

Jaime, el primogénito, es el sumiller y jefe de sala del restaurante.

Un relevo familiar

Jaime hijo es el jefe de sala. Primero estudió para ser delineante, pero el tiempo le ha hecho especializarse en sumillería -fue la primera promoción del CdT de Castellón- y enrolarse en el proyecto en el que trabaja toda la familia. Ahora ejerce de director de orquesta mientras recomienda alguna de sus más de 70 referencias de vinos, que van renovando periódicamente. Le acompaña su hermano Jordi, en la cocina, que ha pasado por casas históricas como la de Manolo de la Osa, en Las Pedroñeras.

El ‘carpaccio’ de gamba roja, almendras, cebollino y ‘regañás’ es uno de los platos más demandados.

Ahora son tres personas en sala y cuatro en cocina… y Jaime padre sigue al pie del fogón, pero sin olvidar dónde comenzó todo: en el mar. “Nos adaptamos al entorno con creaciones como el Capricho del Papa Luna: rellenamos la cáscara del erizo con alcachofa D.O. Benicarló, langostinos de Peñíscola y ponemos yemas de erizo por encima”.

Aunque se va retirando poco a poco, Jaime todavía echa una mano a Jordi en la cocina.

En ‘Casa Jaime’ también encontrarás algo poco habitual: caixetes (en castellano, cajitas; también llamado Arca de Noé), un peculiar marisco con profundo sabor yodado que tiene forma de pie de cabrito y que cocinan al vapor. Este bivalvo recibe ese nombre porque se abre girando una pequeña pestaña que tiene en la parte superior.

Los arroces de ‘Casa Jaime’ tienen nombres que honran la provincia o comensales ilustres.

Apodos para platos mediterráneos

Seguimos en clave de mar: las ortiguillas las preparan con el Arroz Calabuch, uno de sus clásicos, en honor a la película de García Berlanga, que rodó en Peñíscola muchos de sus largometrajes. Este icono de la cocina de este restaurante, que antes cocinaban en cazuela de barro y ahora de hierro, también lleva espardenyas. “El primero que lo probó fue el propio director de cine con su familia”, nos cuenta con orgullo el patriarca de ‘Casa Jaime’.

Su recién adquirido Sol Guía Repsol luce en el comedor.

Otro de sus manjares en forma de arroz es el llamado Columbretes (como las islas mediterráneas que se encuentran a 32 millas de Peñíscola, frente a la costa castellonense), que lleva yemas de erizo, gamba roja y ajetes tiernos. O el que lleva el nombre de su hijo menor, Jordi, que elaboran con langostinos y pulpo.

Las galeras, ya peladas.

En esta casa, fieles a su origen, también ofrecen el pescado del día, que puede ser dentón, lenguado, rape o corvina, porque “depende de la suerte del pescador”. Hacen, por ejemplo, un guiso tradicional de pescadores: la raya con langostinos. Otro de sus platos estrella es un homenaje a su abuelo, el padre de Jaime: “la Caldereta Camilo se llama así porque es el apodo de la familia y lleva rape, cigala y vieira con salsa tipo romesco con ñora, avellana, pan frito y está espesada con verdurita”.

Aquí se pueden degustar los poco habituales ‘caixetes’.

Un marinero orgulloso de su tierra

También hacen otras sugerencias del día en función de lo que dé la mar. “De vez en cuando tenemos fuera de carta singularidades como la llengueta (Aphia minuta) que, aunque no lo parezca, es un pescado adulto. Lo cocinamos a la bilbaína, como se hacen las angulas: con aceite, cayena, ajo y añadimos huevos de gallinas camperas. Otras veces tenemos langostinos al ajillo con curry o hervidos al vapor con agua de mar, pero también arroces diferentes, como el de galeras, alcachofa y huevas de sepia, que solo hacemos de noviembre a junio, por la temporada de la galera”, comenta el cocinero.

El restaurante aún mantiene su espíritu inicial como casa de comidas, aunque más refinado.

La carta de ‘Casa Jaime’ es una oda al mar, que refleja su entorno. “En la provincia de Castellón hay cinco puertos que capturan más de 300 especies”. Pero más allá del fértil Mediterráneo, Jaime nos confiesa que su tierra es un oasis en forma de despensa: “Tenemos una muy buena materia prima: aparte de mar, también somos huerta y montaña”. De ahí la trufa de Morella, los lechazos, las setas, la alcachofa D.O. de Benicarló o el tomate de penjar de la zona, que también utilizan en sus platos. La comida va llegando a su fin. Después del festín de sabores salinos, es el turno del dulce: una cremosa tarta de queso -que lleva un toque de roquefort- y una de manzana, de masa rústica y delicado regusto a anís.

La tarta de queso -con un toque de roquefort- llena las papilas de armonía dulce.

Antes de irnos le preguntamos a Jaime cómo tuvo claro que quería ser cocinero, dejando atrás aquellos años de juventud, cuando era pescador. “El mar siempre llama, esa afición no se pierde nunca. Antes tenía un bote pequeño y por la mañana me iba a las cinco de la mañana a pescar sepias”. Y sus hijos nos cuentan que, hasta hace poco, Jaime seguía yendo todas las tardes a la lonja de Peñíscola en su Mobylette para comprar pescado fresco. “Era su manera de seguir vinculado con la mar. Nuestro padre nunca ha dejado de ser pescador”.‘CASA JAIME’ – Avinguda del Papa Luna, 5. Peñíscola, Castellón. Tel. 964 48 00 30.

La Galera, protagonista en Casa Jaime

Cartel menú Jornadas Gastronómicas de la Galera

Mar y Tierra han sido generosos con Peñiscola, la gastronomía protagonista. Todo el sabor del mar en tu plato.

Durante el mes de Febrero realizaremos nuestras jornadas gastronómicas donde la Galera (squilla mantis) sera la protagonista. el Menú estará compuesto de 2 aperitivos + 5 creaciones de Galera, con postre y cafe. Reserva previa y mesa completa.

En restaurante Casa Jaime de Peñiscola, no solo buscamos que la gente disfrute del plato, sino también del momento y de la experiencia. «La materia prima de calidad, preparada con recetas sencillas que permiten reconocer los sabores auténticos, es la base de nuestra cocina.»

Ejemplares de Galera (squilla mantis) de la lonja de Peñiscola

En el restaurante Casa Jaime, la temporada manda, los platos varían según la época del año y los productos más frescos y sabrosos disponibles en cada momento. La Galera, protagonista en Casa Jaime, La elaboración de los platos se realiza con el máximo cuidado del detalle, siguiendo recetas tradicionales con toques modernos, utilizando productos de gran calidad con los tiempos de cocción precisos y una dosificación justa de los aderezos. Una auténtica experiencia de sabores y texturas.

La historia del restaurante Casa Jaime es la historia de un negocio familiar que ha evolucionado y se ha adaptado al paso del tiempo pero que mantiene tanto la autenticidad y riqueza de los sabores de antaño como el trato cercano y amable.. El restaurante Casa Jaime lleva casi 50 años en activo.