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  • Comer frente al mar

    Comer frente al mar: los mejores restaurantes

    La arena, la brisa, un baño y… Una buena comida al borde del mar.  Con estas aspiraciones salen a la playa miles de turistas, españoles o no, cada año. Desde GastroActitud os recomendamos quince de nuestros restaurantes favoritos para comer las costas españolas esta temporada.

    Texto: JC Capel y Julia Pérez @jccapel @juliaplozano Publicado 03/07/2017

    Porto Barizo, 40, 15113 Barizo – Malpica. La Coruña Tel.: 981 72 17 65. Precio: 60€

    El bravo Atlántico se cuela por las ventanas de esta casa de piedra del corazón de la Costa da Morte. Materias primas de calidad, no solo los pescados y mariscos, también las verduras, que se preparan con acierto. Recetas sencillas y presentaciones elegantes que se acompañan con vinos gallegos. Restaurante y hotel rural, es un lugar encantador para pasar un fin de semana… o más. La buena comida y las vistas al mar están aseguradas.

    Playa de Beluso, 28, 36937 Bueu, Pontevedra. Tel.: 986 32 34 81. Precio: 60€

    Con magníficas vistas sobre la ría, esta popular y centenaria marisquería se ha ganado el respeto y la fama a base de servir marisco de calidad muy bien cocido, tanto que son muchos quienes los encargan para llevar a casa. Centollas, camarones, cigalas, nécoras, percebes… Sus “cestas de marisco variado” son famosas (para 1 persona 60€, para 2 personas, 95€). También ofrecen pescados y unas delicosas empanadas de maíz que no hay que perderse. Para acompañarlas buenos vinos de la Ribeira Sacra. La decoración, dependiendo del salón que toque puede resultar demasiado pomposa, pero las vistas a través de las ventanas son un buen antídoto.

    El Real Balneario de Salinas

    Av. de Juan Sitges, 3. Castrillón (Asturias) Tel.: 985 518 613. Precio medio: 65€

    Una ubicación que deja sin aliento. La estilosa puesta en escena de la sala aromiza perfectamente con la propuesta gastronómica,  basada en el producto que han desarrollado Miguel e Isaac Loya. Buena materia prima del Cantábrico y gran cocina asturiana que van de la mano de un gran servicio. Como siempre, destacan los bogavantes del Cantábrico disponibles en ensalada, parrilla, asado o bullabesa. Una sabia mezcla de tradición y modernidad, siempre en base a un producto 10.

    Restaurante Güeyu Mar

    Playa de Vega 84. Ribadesella (Asturias). Tel.: 985 860 863. Precio medio: 60€

    Regentado por Abel Álvarez y su mujer, este local se encuentra frente a la playa de Vega donde esta pareja ha creado una oferta de pescado de la costa asturiana que tarifa al peso. La elaboración es sencilla: se trabaja la plancha o la parrilla en función de la clase y el tamaño de los pescados, que pueden asarse enteros o troceados, según considere el parrillero. Álvarez, que es un sabio del fuego y la parrilla,  lucha contra las convenciones usando maderas de roble –más húmedas- para hacer más jugoso el bocado y trocea a las piezas más grandes en rodajas antes de pasarlos por la parrilla. Atención a su aliño secreto “agua de Covadonga”, sustituto del refrito de ajos con aceite y vinagre tradicional. En verano hay que lanzarse a por los pescados azules, pero tampoco hacer ascos al virrey, la lubina o el San Martín. La carta de vinos con más de cien referencias, entre ellas magníficos champanes, es otra sorpresa.

    Annua y Nacar

    Paseo de la Barquera San Vicente de la Barquera (Cantabria).  Tel.: 942 715 050. Precio medio: 30€ (Nacar) 120€ (Annua)

    Maravillosas vistas a la bahía de San Vicente e impresionante puesta en escena. Annua surge suspendido sobre el mar ya que el restaurante es un cubo de cristal con una terraza alrededor, que crea un trampantojo nocturno y hace que los comensales se sientan navegando bajo las estrellas. Óscar Calleja ha ido evolucinando su cocina y haciéndola cada vez más personal. De su infancia mexicana ha rescatado muchos guiños a la cocina del país americano que le sirven para hacer platos realmente originales. Cocinero técnico, de presentaciones elegantes y muy vistosas, comer en Annua es un acontecimiento. Si el presupeusto no nos llega, simpre cabe la posibilidad de sentarse en la terraza de Nacar, el local anexo, más informal, y pedir unas otras o unas tapas. No hay que olvidar que estamos sobre una antigua cetárea.

    Els Pescadors

    Carrer Castellar, 41, 17490 Llançà, Girona Tel.: 972 38 01 25. Precio medio: 60€

    Al final del espigón del espigón del puerto de LLançà, comer en este restaurante es como hacerlo casi dentro del mar. Desde su preciosa terraza o través de las cristaleras verás los barcos amarrados en los pantalanes mientras disfrutas de una de las mejores calderetas del Mediterráneo. Pescados y mariscos componen una carta de lo más apetecible, que sigue el ritmo de las estaciones y bebe de la tradición bien actualizada por Luis Fernández Punset. Un establecimiento familiar (la tasca que se inauguró en 1947 se ha convertido en un elegante restaurante marinero) donde todo se hace con esmero. Estupendos mariscos, pescados de la bahía y guisos marineros, a los que se suman algunas propuestas más novedosas. También cuenta con un espacio para tomar tapas.

    Els Brancs

    Avinguda de José Díaz Pacheco, 26, 17480 Roses, Girona Tel.: 972 25 60 08. Precio medio: 90€

    Tras la marcha de Javi Cabrera, el cocinero que hizo que este lugar saltara a la fama, Rafa Zafra (propietario de Estimar en Barcelona y ex miembro del equipo de elBulli) se ha hecho cargo de la dirección gastronómica y  ha puesto a Gonzalo Hernández al frente de la cocina. El cambio no ha afectado al buen tono que transmite el restaurante. Cocina mediterránea muy moderna centrada en los pescados y mariscos del entorno tratados con precisión, certeza y no poca originalidad. Cenar en la preciosa terraza sobre el mar es un placer. Conviene ir pronto para ver anochecer. No abren al medio día.

    Casa Jaime

    Av. Papa Luna nº5 -Peñiscola Tel.: 964 480 030. Precio medio: 55€

    Los mejores guisos y arroces marineros de la provincia de Castellón y de buena parte del Mediterráneo, con maravillosas vistas al castillo de Peñíscola. Productos de calidad comprados en la lonja local y el buen hacer de toda una familia dedicada al negocio. Un clásico que no pierde comba. Caixetes, chanquetes y otros placeres prohibidos aquí no lo son. Imprescindible probar el Arroz Calabuig, que preparaban para el cienasta Luis García Berlanga y la raya con patatas y langostinos. Para tener buena mesa en la terraza imprescindible reservar con antelación.

    Casa Manolo

    Playa de Daimús (Valencia). Paseo Marítimo s/n. Teléfono: 962 81 85 68. Precio medio: 65€

    Poco a poco este restaurante familiar que es un clásico en la zona, ha ido dando un giro a su carta es introduciendo platos más contemporáneos y lejos quedan los tiempos en que era un chiringuito más en el paseo marítimo. Manuel Fominaya cuida la materia prima pero no duda en aplicarle técnicas innovadoras, con las que logra platos tan visotosos como sabrosos: ostra con sorbete de apio y salsa raifort. Aún así no faltan los callos, que son excelentetes, ni los arroces –estupendo el arroz con costra-, ni las quisquillas de Santa Pola, cigalas en costra de sal.  También tiene una versión más económica en Daily Gastrobar, un espacio que rinde homenaje al chiringuito de los orígenes y donde mantiene platos pupulares a precios idem.

     

    Av. del Almte. Julio Guillén Tato, 1, 03001 Alicante. Tel.: 965 12 66 40. Precio medio: 85€

    Desde el restaurante de María José San Román se disfrutan unas inmejorables vista del puerto de Alicante y también de su montaña. La cocinera alicantina ha hecho de un viejo galpón su casa y lo ha vestido de elegancia y buen gusto. Un espacio amplio y luminoso, con una terraza deliciosa y una azotea ideal para dejar que la noche no acabe. Excelentes arroces y un interesante menú degustación en el que los pescados y mariscos tienen relevancia, pero en el que no falta el cordero o el pollo de corral. Como cusiosidad hay que probar el arroz integral del que San Román se ha convertido en fiel defensora.  Además de menú degustación hay carta. La bodega esconde pequeños tesoros que merece la pena descubrir de la mano de la sumiller Nuria España.

    Café Balear

    Pla de Sant Joan, 15 Ciutadella (Menorca). Tel.: 971 380 005.  Precio medio: 50€

    Varias décadas de experiencia asoman por las mesas de este restaurante considerado uno de los mejores de Menorca. Cocina de producto de gran calidad, pescados y mariscos –se puede ver como llegan de puerto de su barca la Santa Rosa- hechos impecablemente en la parrilla, arroces en su punto –atención a la caldereta de langosta- y hojaldres memorables de postre. No se puede pedir más mirando al mar, bueno, sí una selección de cavas interesante, como la que hay en esta terraza. La decoración es sencilla, marinera y sin algarabías y su único pero son las colas que se forman para entrar cada verano (no son metafóricas), duran hasta las 12 de la noche.

    José Carlos García

    La Reserva de Antonio

    Plaza del Remo, 6 Torremolinos (Málaga). Tel.:  952 050 735. Precio medio: 55€

    En la emblemática playa de Torremolinos de La Carihuela, La Reserva de Antonio es un oasis para los visitantes que buscan fritura. Su interiorismo es bueno y para el que lo desee puede comer a pie de playa, aunque no radica allí su personalidad. Su éxito reside en ofertar clásicos conjugando materias primas de calidad, precios moderados y buen servicio. No es poco. Pese a la gran extensión de su carta, si hay que hacer una apuesta segura habría que apostar por su ensaladilla rusa y su porra antequerana, sin olvidar sus frituras -aceite limpio y punto perfecto- de salmonetitos, boquerones, pijotas o calamares que marcan la diferencia. Curiosamente tiene una desbordante carta de vinos.

    Gorlizko Badia Ibiltokia, 5, 48630 Gorliz, Vizcaya Tel: 946 77 00 40. Precio medio: 60€
    Situado sobre la misma playa, el mar da vida a este popular asador marinero. Al frente de la parrilla Jon e Iker Mentxaka Ordeñana, hijos de los propietarios, convierten en bocados deliciosos los pescados y mariscos que pasan por sus brasas, y que en ocasiones ellos mismos pescan. Rapes, cabrachos, San Martines y algún que otro calamar de potera en temporada. Merece la pena probar el bonito que ellos mismos embotan y que después sirven en ensalada. Un lugar sencillo pero lleno de encanto desde el que tocar el mar con la punta de los dedos.
    Edificio Terrazas de La Caleta I, La Caleta, 38679 La Caleta de Adeje, Santa Cruz de Tenerife Tel.: 922 71 15 48. Precio medio: 70€

    Es curioso que en una isla haya pocos restaurantes (buenos) al borde del mar. Este es uno de ellos, sobre todo por la calidad de las materias primas que ofrecen y que se muestran en un expositor a la entrada como es costumbre en muchos establecimientos de la isla. Para ir a lo seguro y no fallar hay que huir de todo lo que suene moderno y centrarse en los pescados al horno o a la plancha, advirtiendo que no los cocinen en exceso. Buen cherne, vieja y sama en temporada.

  • Gastronomía Y Turismo en la Comunidad Valenciana @7Canibales

    Articulo de La revista Gastronómica digital @7Canibales escrito por Lluis Ruiz Soler

    Gastronomía y Turismo en la Comunidad Valenciana. No es nueva la reflexión sobre el papel que la gastronomía juega y debe jugar en la industria turística, vital para la economía valenciana. La novedad es que el mundo de la Cultura con mayúsculas se haya metido de lleno en ella.

    Rakel Cernicharo, Top Chef

    Rakel Cernicharo, Top Chef

    La gastronomía como ingrediente esencial de un guiso; el turismo como uno de los platos principales en el menú de la economía valenciana de ahora mismo. Es un tema recurrente desde hace tiempo. A falta de que la administración se ponga a la altura que el sector le reclama, en cuanto a políticas y estrategias en ese sentido, parece que quien sí ha visto el envite es el mundo de la Cultura con mayúsculas. Por ejemplo, la mesa redonda sobre “Cultura Gastronómica Valenciana” convocada por el Consell Valencià de Cultura que preside Santiago Grisolía.

    Resulta significativa, de entrada, la representatividad territorial y sectorial elegida para ese debate: tres cocineros —Kiko Moya, Ricard Camarena y Miguel Barrera, uno por cada una de las tres provincias— y un bodeguero: Antonio Sarrión, desvinculado de cualquiera de las tres denominaciones de origen al uso. Los tres últimos incidieron, sobre todo, en el papel que la tradición debe jugar en la construcción de un modelo turístico de calidad donde la alta gastronomía debe ser un reclamo destacado, con Camarena reivindicando el apego a lo suyo que tienen los vascos, los catalanes, los franceses o los italianos, frente a la falta de chauvinismo de los valencianos.

    También en la Universidad

    Moya, por su parte, se mostró especialmente preocupado por el déficit en cuanto a formación y también lo hizo en otro de los foros que han puesto el asunto sobre la mesa: las jornadas sobre “La gastronomía como referente empresarial y atractivo turístico” que celebró la Universidad de Alicante. El chef del biestrellado L’Escaleta contó que había felicitado a los alumnos de cocina de nosedónde: a “todos”, porque todos, los buenos y los malos, tienen ante sí una buena perspectiva laboral. Es un retrato paradójico e inquietante de una situación de falta de nivel profesional que es un lastre en el camino a la excelencia.

    La parte vinícola la resumió Pepe Mendoza: hay que hacer vinos más auténticos, para vender en un mundo global sin competir en precios o tendencias, sino en cuanto a singularidad. Lo bueno de las jornadas de la Universidad de Alicante —diez horas de debates entre profesores, restauradores, bodegueros, chefs estrellados o comunicadores— es que se enmarcaban en una estrategia del rector, Manuel Palomar, que está en fase de “mover el cotarro” y que tiene como objetivo ofertar un Master en Arroces y Alta Cocina Mediterránea en enero de 2018, así como un Grado de Gastronomía y Artes Culinarias para el curso 2018/19.

    Somos los mejores

    Vamos camino de la excelencia y, de momento, somos líderes en el palmarés de Top Chef: Rakel Cernicharo ha ganado la cuarta temporada, Begoña Rodrigo fue vencedora de la primera y Alejandro Platero quedó segundo en la tercera. Rakel no contaba en las quinielas —la gran esperanza valenciana era Pablo Montoro, que ha sido tercero—, pero sí en las filtraciones de un secreto —el de la identidad del ganador en una final grabada casi medio año antes de emitirse— que se acaba guardando “a voces”. El caso es que, con la misma fecha de la emisión de la final, un diario local online publicó una entrevista la mar de currada con la nueva Top Chef haciendo balance de su victoria y eso no sentó muy bien en otros medios que habían respetado el “off the record”.

    También somos muy buenos —únicos— en la mascletización —quién nos iba a ganar en eso— de todo tipo de manifestaciones, incluyendo o destacando las de ocio, que también tienen que ver con la gastronomía y/o el turismo. Si en los noventa acudían desde lugares remotos a nuestra ruta del bakalao, ahora —más con el AVE— el tardeo alicantino atrae despedidas de soltero/a de media España. Tuvo originariamente su punto “gastronómico” —el tapeo en los alrededores del Mercado Central de Alicante, los sábados a mediodía, se prolonga en un copeo cada vez más multitudinario por el centro de la ciudad hasta la noche— y la patronal hostelera está por normalizarlo con una Ruta del Tardeo más estándar que va por su tercera edición. Hasta el 4 de junio en Alicante y Elche, y hasta el 18 en Valencia, un total de setenta locales ofrecen tapa y caña por 2,50 euros o cóctel por 5.

    Jaime Sanz padre, Jordi Sanz y Jaime Sanz hijo - Casa Jaime

    Jaime Sanz padre, Jordi Sanz y Jaime Sanz hijo – Casa Jaime

    Nuevos y viejos conceptos

    No sólo de mascletización viven los “nuevos conceptos”. En efecto, El Portal es seguramente, como dicen, el mejor bar de España, su vecino Terre le va a la zaga y en Alicante ha habido en mayo un par de novedades que ponen muy alto el listón del gastrotapeo en la ciudad, aunque con instalaciones muchííísimo más modestas. El ubicuo Dani Frías está detrás —y delante, en ocasiones— de ProBar, en la pedanía de Santa Faz. Y un aventajado discípulo suyo, Jorge Moreno Calvo, es un verdadero hombre orquesta en Voraz: toma comandas, sirve vino, dirige el servicio desde la barra, marcha y pasa… En ProBar y en Voraz hay platos divertidos y compartibles, llenos de color y de sabor, de técnica y de producto, y momentos gastronómicamente encantadores que nos recuerdan, vaya usted a saber por qué, a los vividos en lugares como StreetXo o Tickets.

    ¿Y los “viejos conceptos”? Bueno, ahí está Casa Jaime, que celebra en Peñíscola su 50º aniversario. Jaime Sanz sigue al pie del fogón —con sus hijos, Jaime y Jordi, como relevo generacional en la cocina y en la sala— en un local que fue pionero de la actualización de la cocina tradicional con su arroz Calabuch: un homenaje a Luis García Berlanga, a su vinculación con Peñíscola y a la película que inició una larga tradición en la villa marinera del Baix Maestrat como plató cinematográfico. Hacer un arroz con espardenya y ortiguilla era una auténtica osadía medio siglo atrás y semejante revolución tranquila no la acometió sino Jaime Sanz padre, igual que su hijo incorpora ahora ceviches, algas y cosas similares. Por muchos años…

    Jorge Moreno Calvo - Voraz

    Jorge Moreno Calvo – Voraz

    via: Revista Gastronómica Digital @7Canibales

  • Casa Jaime cumple medio siglo


    El establecimiento de Peñíscola cuida la cocina marinera y mediterránea. Articulo de prensa del periódico Las Provincias, por Pedro G. Mocholi. (critico gastronómico)

    Está claro que la Peñíscola de hoy en día dista una enormidad a la de 1967 cuando Jaime Sanz bajo de la barca de bajura dónde ejercía de cocinero.

    Entró siendo apenas un chaval de 14 años, y allí se formó cómo cocinero, adquiriendo una experiencia y un conocimiento al alcance de muy pocos. Ese aprendizaje le permitió conocer ese inmenso mundo marino que está al alcance de muy pocos, sacando un provecho infinito que ha sido fundamental en las labores de cocinero que ha desarrollado durante toda su vida.

    El primer establecimiento lo abrió junto a Pilar Bonfill su mujer en el propio Castillo, en la C/ Matilde Tinot, 3. Allí se conjuntaban las tapas con la cocina de producto que en aquellos años eran la base de la cocina de Jaime.

    Pasaron los años, y el casco histórico se sacrificó en pro de una Peñíscola que abrazaba al turismo, al igual que habían hecho muchas localidades de la Comunitat que eran bañadas por el Mediterráneo.

    Era el año 1982 y Casa Jaime ya era un restaurante conocido y muy valorado. Jaime ofrecía una cocina casera, natural y familiar, basada en la calidad de un producto que él conocía como pocos. Géneros que había visto salir de las redes en los barcos en los que había cocinado, ello le daba un amplio conocimiento sobre las posibilidades y cómo sacar ese mayor rendimiento en su cocina y en sus platos.

    La primera vez que llegué a Casa Jaime fue gracias a mi buen amigo Javier Mico que ejercía de notario en la localidad de Benicarló. Era una noche de noviembre de 1993, volvía de Barcelona y salí de la autopista a saludarlo.

    Cuando llegué a la Notaria, nos fuimos a cenar. Primero fuimos a un restaurante en el propio Benicarló, pero nos dijeron que ya habían cerrado. Acto seguido, Javier me dijo, «vamos a Casa Jaime».

    En apenas 10 minutos llegamos. El local estaba a medio luz, nos recibió su hijo Jaime, que de inmediato encendió el resto de luces. Enseguida salió su padre, saludó a Javier y nos dijo que nos sentáramos.Me sorprendió la atención y la hospitalidad; no era muy tarde, pero sin duda en casa se estaría mucho mejor; sin embargo nos acogieron con gran familiaridad.

    En apenas un momento teníamos un plato de langostinos recién cocidos y ciertos moluscos. Acto seguido y como final, Jaime sacó una caldereta de langosta de gran calidad. Fue una agradable sorpresa. Pasaron varios años y durante la presentación de la guía Lo mejor de la Gastronomía en 1997, los volví a encontrar. Hablamos de aquel primer encuentro, y de cómo me había sorprendido el trato tan agradable que nos habían brindado.

    A los pocos días tenía que ir a Barcelona, así que a mi vuelta iría a verlos. Así lo hice, y desde entonces, mis visitas a Casa Jaime son bastante frecuentes.

    Hoy en Casa Jaime la oferta gastronómica de calidad no solo se sigue manteniendo, sino que se ha incrementado con la incorporación hace unos años de Jordi Sanz, el hijo pequeño de Jaime y Pilar.

    Conocimiento marinero

    La oferta de Casa Jaime no es muy grande, pero lo necesariamente extensa para disfrutar de todo ese conocimiento marinero que Jaime posee, y que sabiamente a transmitido a su hijo.

    Sin lugar a dudas, su plato más emblemático es el Arroz Calabuch, un arroz creado por Jaime en recuerdo a Calabuch, la película que rodó Luis G. Berlanga en Peñíscola.

    Durante un homenaje que se rindió al cineasta valenciano, reconoció que el mayor reconocimiento que podía tener, es que un plato llevara el nombre de una película suya.

    Por supuesto en mi última visita no faltó el arroz Calabuch. Un arroz poderoso de sabor marino gracias a las ortiguillas que añade Jaime y que le trasmite ese sabor yodado que prolonga su sabor en el paladar. Es un arroz que llevo años probando y que nunca dejaré de pedir cuando acuda a Casa Jaime. En esa última visita, hubieron algunos platos nuevos que me sorprendieron, no solo por la calidad de los mismos, sino por la personalidad de Jordi a la hora de crearlos.

    Comenzamos con unos ceviches de lubina, servidos en una almeja de sensual sabor. Continuamos con unos crujientes de galera y albahaca, sobre los que ralla un poco de corteza de piel de limón para darle un ligero frescor.

    Sorprendente el plato de espardeñas, hígado de rape y corazones de alcachofa. Cada ingrediente elaborado por separado, pero ensamblados en el plato con gran precisión, y respetando los sabores propios; sin lugar a dudas, el hígado del rape es un bocado exquisito que debería tener más presencia en las cocinas.

    La siguiente novedad fue carpaccio de alcachofas con galeras, huevas de erizo y de trucha, piñones, alga codium y unas perlas de wasabi. Los sabores marinos están muy presentes en la cocina de Jordi. Siempre los desarrolla desde el equilibrio y ese conocimiento que posee del producto, haciendo que todos ellos saquen sus cualidades y ensalcen el plato. Siguen ofreciendo la cazuela de Llanegas a la Bilbaína, un plato divertido y que su hermano Jaime, se encarga de romper el huevo que corona la cazuela. El servicio lo desarrolla Jaime y sigue siendo muy cuidado y detallista.

    Son 50 los años que Casa Jaime está abierto, de lo que nos alegramos. Es síntoma de fidelidad, de cariño y sobre todo de profesionalidad, por ello queremos felicitar a la familia Sanz Bonfill por los años que nos han hecho disfrutar de su gastronomía, y porqué queremos que sigan muchos más años haciéndolo.

  • Premios GastroCope Castellón

    III Premios GastroCope Castellón

    Los III Premios GastroCope de la provincia de Castellón, que otorga la Cadena COPE y que reconocen la labor de instituciones, empresas y particulares en favor del sector gastronómico, se entregarán el 26 de abril en un acto que se celebrará, a partir de las 19.30 horas, en las instalaciones de GASMA.

    GastroCope es un espacio gastronómico que cada jueves a partir de las 12.30 horas se emite en COPE Castellón presentado y dirigido por Raúl Puchol.

    Diez premiados y dos reconocimientos
    La relación completa de los premiados en sus diferentes categorías es la siguiente:

    *Compromiso y Divulgación:
    NH Hoteles, por confiar en Castellón, igual que ha hecho con otras grandes capitales, para instalar un restaurante, ReLevante, con una de las estrellas Michelín de la provincia.

    *Trayectoria empresarial:
    Restaurante Desierto de las Palmas de Benicàssim, por mantener vivo el espíritu fundacional de una empresa familiar que, en el año 67, creó este establecimiento.

    *Toda una vida:
    Bar Casa Carmen de Castellón, por dedicarse todos los días y desde hace 47 años, a poder hacer disfrutar a sus clientes con el mejor café posible.

    *Mejor cocinero:
    Javier Simón, del restaurante María de Luna del hotel Martín el Humano de Segorbe, por crear un sello propio con sus innovadoras elaboraciones siempre con productos autóctonos de la comarca del Palancia.

    *Promoción gastronómica:
    Ayuntamiento de Peñíscola por su iniciativa “Platos de Cine”, basada en las principales y conocidas películas y series que se han rodado en la ciudad del mar.

    *Fidelidad al producto autóctono de la Lonja del Grau de Castellón:
    Pescados Simó de Benicarló, por confiar, durante casi 30 años, en el mejor pescado fresco de la Lonja del Grau de Castellón.

    *Implantación y modelo de negocio:
    Jovi Selma, por implantar y expandir en Castellón y Benicàssim el tardeo y por recuperar un establecimiento tradicional como la vermutería.

    *Tradición y puesta en valor de productos de la tierra:
    Icíar Bollaín, directora de cine, por recordar y reivindicar con su película “El Olivo”, rodada en Sant Mateu, que la mayor concentración de olivos milenarios del mundo se encuentra en el norte de nuestra provincia.

    *Mejor Jefe de Sala:

    Juan Zafra por su trato profesional e impecable con todos los clientes a los que a lo largo de 30 años ha atendido en el restaurante El Pairal de Castellón.

    *Proyecto innovador en gastronomía:

    Quesomentero Cheesbar, restaurante y tienda de Vila-real, especializado, con un toque diferente e innovador, en un producto singular y único como es el queso, con más de 120 variedades.

    *Premios especiales 50 años:

    Al cumplirse el 50 aniversario de COPE Castellón, se reconoce con un premio especial a Congelados Dil-Decasa de Castellón y al restaurante Casa Jaime de Peñíscola por celebrar también, ambos, su medio siglo de existencia.

    Los premios GastroCope pretenden reconocer y poner en valor los productos y los profesionales relacionados con el mundo de la gastronomía que se encuentran en la provincia de Castellón.

    El espacio Gastrocope se emite todos los jueves a partir de las 12.30 en COPE Castellón. Está dirigido por Raúl Puchol y su objetivo es el de potenciar y defender a los profesionales y productos de nuestras comarcas.

    Los premios GastroCope han galardonado, entre otros, a las dos estrellas Michelín de la provincia, Miguel Barreda y Raúl Resino y a la Denominación de Origen Alcachofa de Benicarló.

    Por otra parte, los premios COPE Castellón, en su apartado de gastronomía, han premiado desde su implantación a personas e instituciones relevantes del sector de la gastronomía de la provincia como Pepe Aguilar, Modesto Fabregat, David Buch, la Escuela de Hostelería, Pedro Salas o Luis Arrufat.

Horario

Lun-Viernes

13:00-15:30 Comidas
20:00-22:30 Cenas

Sáb-Dom

13:00-15:30 Comidas
20:00-22:30 Cenas

Festivos

Abierto

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