Gastronomía
Metrópoli – Periodico El Mundo – Cuaderno Matoses
Espardenyes, textura y misterio en el paladar

Espardenyes levemente cocinadas en Casa Jaime (Peñíscola) y a la plancha.
¿Quién fue el primer humano en probar la pitaya, la lamprea, los chapulines, los santiaguiños o las ostras? No sabemos quién tuvo tal osadía, pero sí intuimos que no le faltaba apetito. Encontramos alimentos animales y vegetales que por su disuasoria morfología hubiéramos sido incapaces de probar. Este hecho es más común en los frutos y alimentos provenientes del mar. El pulpo, la raya, el centollo, la brótola, el cabracho, las ortiguillas o incluso el insólito percebe son muestra del aparente horror palatal al que nos enfrentaríamos si tuviéramos en cuenta su aspecto.
Textura con nombres inauditos
Las espardenyes (stichopus regalis) se llevan la palma. Presentan unas hechuras de dudosa fiabilidad, una textura viscosa muy desagradable, parecida a una navaja sin cáscara. Pero paradójicamente, este equinodermo -es primo del erizo y la estrella de mar- es un producto que subyuga a golosos de toda condición por su delicada y sugerente textura. Significa alpargata en catalán por su parecido morfológico. No es habitual encontrarlas con otro nombre en los restaurantes. Aun así tiene otras denominaciones que no ayudan a hacerla más glamurosa: en Ibiza se la conoce como la morena bamba, en Menorca como pepino de mar o verga mansa, en Cataluña además de espardenyes, llonguet y pixota negra y en Cádiz, carajo de mar. También botifarra, longueirón, cohombro o, la más extendida: pepino de mar.

Pepinos de mar en sus diferentes texturas, sin tratar (foto del blog Frutos del mar).
Su cuerpo es de color granate y con motas blancas. Mide habitualmente unos veinte centímetros y cuenta con una inmensa familia de subespecies -casi mil variedades- que habitan, de oriente a occidente, en los diferentes mares del planeta. Por eso es un bocado habitual en la cocina asiática, donde la sirven principalmente cruda, levemente manipulada. Son solitarias y viven miméticamente escondidas entre los cuatro y los cuatrocientos metros de profundidad, en fondos arenosos.
Un Plato llamado Peñiscola
Un Plato llamado Peñiscola

Se trata de un plato que se sustenta en un concepto gastronómico “la cocina conocida” la idea es transportar al comensal a un estadio amplificado atendiendo al vínculo que existe entre los ingredientes y su entorno.
El pasaporte se consigue aislando los 3 sentidos más evocadores que tenemos: el olfato, el gusto y el oído. Tenemos que neutralizar la visión.
Lo primero que percibimos es un aroma salino, yodado.. que nos transporta al mar. (es de las primeras cosas que percibimos al llegar a un lugar como Peñíscola); plancton, texturas a mar, el toque a algas y luego sentir donde nos transporta, dejarse llevar a través de sus tejidos, sus especias…
El segundo término los sabores de la tierra, su huerta, sus hortalizas y verduras. La cocina ancestral del lugar… su historia, su gente y así paladear la belleza del entorno. La primera vez que probamos su sabor, ese recuerdo que queda grabado para siempre, debido al poder evocador de la cocina.
Chef, dígame por favor. ¿qué nombre ha puesto al plato? Peñíscola
La Banda del Arroz

Revista ELLE EGO/Gourmet
La Banda del Arroz. Articulo: Revista ELLE suplemento «EGO/Gourmet». En Paella, Caldoso, pegado a la tierra o con sabor a mar. El ingrediente más versionado del mundo apetece el doble en primavera. Descubre nuestra ruta solo para sibaritas.
¿El secreto de un arroz? buen caldo, excelente producto y mucho «Know-How» pensado para compartir, es nuestra receta típica más internacional.

La Banda del Arroz
L´ESCALETA: Sus arroces (como el de anguila y tendón de pata de ternera). que solo tiene un centímetro de altura. se sirve en unos curiosos soportes rectangulares. Reserva en su «mesa cero». dentro de la cocina. para compartir con el chef, Kiko Moya. los secretos de este restaurante ubicado en una casa de campo junto al pico de Montcabrer. Concentaina (Alicante) tel. 965592100. precio «mesa cero» 130€
QUIQUE DACOSTA: En una deliciosa misión que podría seguramente formar parte de una magistral lección de botánica. este tres estrellas -experto en reactualizar constantemente el ADN de este plato- lleva la cocina a otra dimensión, mas emocional, sin duda. Entre sus nuevas y conmovedoras creaciones, un arroz carnaroli de congrio ahumado, remolacha y yogur. Dénia (Alicante) 965785179. precio menú degustación 190€
CASA JAIME: Ajos tiernos, yemas de erizo y gamba roja son los ingredientes con los que elabora el arroz Columbretes de este restaurante con vistas al mar y cuya mayor preocupación es respetar al producto. La familia Sanz al completo (Jaime -expescador y cocinero-, su mujer y sus dos hijos) aporta, además, un toque de creatividad a las recetas marineras de la zona. Peñiscola (Castellón) 964480030 precio medio 45€
Cocina de Marineros

Cocina de Marineros – Peñiscola
Restaurante Casa Jaime «Cocina de Marineros». En este pequeño local familiar, con vistas al mar y la fortaleza de Peníscola, se conserva la esencia de la cocina de Marineros de Castellón. Suculentos guisos de pescado, deliciosos arroces y algún que otro guiño moderno.

Jaime Sanz, Jaime jr. y Jordi
Jaime Sanz, es hijo y sobrino de pescadores. Conoce bien el mar y sus productos. Comenzó a cocinar con su tío en la barca cuando era un crío “comíamos espardeñas porque nadie las quería, como se metían en las redes
había que aprovecharlas. Así a prendí a guisarlas con arroz, y a limpiarlas, que no es fácil”. Años más tarde prepararía aquel arroz para los directores de cine Jaime de Armiñán y Luis García Berlanga. El mismo al que añadió ortiguillas y que hoy sigue en carta con el nombre de Arroz Calabuch en honor a la película homónima, un guiño al festival de cine de Peñíscola y a cuantos personajes entrañables pasaron por él, y de paso por las mesas de Casa Jaime. Difícil lograr un arroz más suculento, suave y ligero, con la grasa justa y el sabor medido; uno de esos que al comerlos no estragan y una cucharada pide otra, y otra. Granos sueltos revueltos con espardeñas perfectas de textura y las ortiguillas integradas… Una delicia. Sentarse en la terraza del restaurante, con la brisa del mar en la cara y la mirada puesta en la fortaleza mientras se saborea un arroz o unas galeras aliñadas es un pequeño privilegio, por suerte al alcance de muchos.
La grandeza de lo sencillo
La historia de Casa Jaime es la de tantos y tantos restaurantes familiares. Una lección de esfuerzo, sacrificio, ilusión, trabajo, que arrancó en 1967 en un pequeño bar de tapas en el casco antiguo de Peníscola.
Cocina humilde y sabrosa que busca la excelencia desde la sencillez, sin querer ser otra cosa que lo que es. Sin impostura ni afectación. En los últimos años se ha incorporado al equipo Jordi, el pequeño de la familia, que ha impulsado junto con su hermano Jaime (el mayor) la puesta al día de la casa. “No queremos cambiar. Lo que hacemos nos gusta, y es lo que sabemos hacer, pero todo se puede mejorar y eso es lo que intentamos –explica Jaime mientras atiende las mesas en la sala”. Atenta a todo, siempre en un discreto segundo plano Pilar Bonfill, la madre, la tapada del local, la que nunca sale en la foto, pero siempre está en la cocina.
Guía Gastronómica 2016

Guía Gastronómica 2016 Condé Nast Traveler
Guía Gastronómica 2016 Condé Nast Traveler.
La Gastronomía como motor de viaje. Los cocineros nos hemos convertido en viajeros incansables; aprendemos, buscamos inspiración, nos gusta conocer a otros cocineros, visitar ortos restaurantes, mercados y productos nuevos. Cuando o hacemos, nuestra fuente de información son los buenos periodistas gastronómicos y nuestros propios colegas.
Este es precisamente el criterio de la propuesta de Condé Nast Traveler, que ha confeccionado una interesante guía que resulta imprescindible, pues no es fácil escoger o seleccionar con tino entre la gran oferta de un país que, gracias a su actitud gastronómica, se ha convertido en referencia internacional en los últimos años. Esta proyección ha sido fruto del esfuerzo, del compromiso con la creatividad, del respeto a la tradición y exigir la máxima calidad de los productos con los que cocinamos gracias a un diálogo cada vez más fluido con nuestros productores.
Diversa es también la gastronomía, que recoge las peculiaridades de cada rincón de su geografía configurando un territorio con una riqueza extraordinaria por descubrir. La mejor opción es hacerlo de la mano de alguien que, con rigor, ha buscado la complicidad de cocineros y expertos para disponer de la mejor información. Julia pérez lozano asume esa responsabilidad y la resuelve brillantemente.
La revista Condé Nast Traveler presentó en el Palacio Fernán Núñez de Madrid la segunda edición de su Guía Gastronómica en la que se recoge una selección de los mejores restaurantes de toda España y recomendaciones de los cocineros más destacados del panorama nacional.
La guía está estructurada en 17 capítulos para las 17 autonomías. Cada capítulo tiene como embajador a uno de los chefs más importantes de su comunidad, a los que se ha entrevistado para que desvelen cuáles son sus lugares favoritos para comer, comprar, o simplemente tomar algo.