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Un Restaurante de Película

Arroz Calabuch con Espardenyes y Ortiguillas de mar / @pacolonso
Un Restaurante de Película… Casa Jaime ha sido testigo de batallas épicas en la ficción pero también es protagonista de una cocina marinera tan auténtica que lo ha convertido en un referente para Peñíscola y la Comunidad Valenciana.
Nuestra intención era probar el arroz Calabuch y conocer su curiosa historia de primera mano, pero antes de empezar la sesión cinematográfica había que afinar paladares…
Las croquetas de erizo, untuosas, crujientes, una explosión de sabor a mar, así es este equinodermo, en una presentación a la que ni los más pusilánimes pondrían reparo alguno. Otros aperitivos como la coca de tomata, el boquerón marinado y el carpaccio de gamba roja, amparados bajo las tres divisas de escudo de Casa Jaime: Producto, producto y producto.
Ojiplático me quedé cuando llegó la “Llengueta” una de las especialidades de la casa. Se trata de un pequeño pez, ojo, no es un pezqueñín. El tamaño del individuo adulto es similar a la angula, un poco más blanquecino. Lo presentan en una cazuela de hierro caliente con aceite, ajo y guindilla, y junto a la mesa se ultima cascando un huevo por comensal, removiendo y sirviendo, suavemente cuajado.
La joya de la corona, Calabuch, es un arroz marinero con espardenyes y ortigas de mar, ahora va acompañado por espectaculares almejas. La espardenya o pepino de mar y las ortigas eran prácticamente descartes, nadie quería esos frutos del mar. Pero la gastronomía da muchas vueltas. Recuerden esto. Hoy es una delicatessen pero era la cosa más humilde que podían comer las familias de los pescadores de la zona.
Arroces de Castellón

Primera revista de viajes de España
Arroces de Castellón y más recetas deliciosas lo mejor del Mediterráneo.
Castellón lo tiene todo: una tierra fértil, buen clima y tres grandes despensas naturales – el mar, la montaña y las huertas – que proporcionan una gastronomía rica en arroces, olletas, guisos marineros, mariscos, setas, verduras, quesos, aromáticos aceites y grandes vinos.
Una provincia afortunada.
Dejando atrás el delta de Ebro nos adentramos en tierras de Castellón y en sus 140 km de costa con playas, acantilados, calas y pueblos donde hay casi tanta variedad de arroces como restaurantes encontramos en el camino: arroz con marisco, con verduras, conejo, costillas, amarillo, negro, blanco, a banda, secos, melosos, caldosos, con costra, al horno, en paella… Los arroces y las Fideuás de Castellón son únicos.
Casa Jaime de Peñiscola nunca defraudaron su cocina tradicional marinera con toques creativos. Cuando Jaime padre era muy joven se embarco en un pesquero, primero como ayudante y después como cocinero, oficio con el que aprendió todos los secretos de la cocina marinera y oficio que ha sabido transmitir a su hijo Jordi. En su carta tiene platos memorables como la lubina al horno, el Suquet de Peix (Guiso tradicional de pescadores), suquet de raya con langostinos y el arroz Calabuch con ortiguillas y espardenyes, nombre que le puso Jaime de Armiñan en honor a Berlanga y a los premios de Cine del festival de Peñiscola. El propio Berlanga cuando lo probo exclamo: «Es fantástico, con este arroz me recordaran hasta después de muerto» . Otras recetas son el all i pebre de rape, Galeras a la sal, arroz a banda (solo por encargo)… Y para acompañar a sus pescados nada mejor que un vino blanco de la zona, Tiene una terraza con bonitas vistas al casco antiguo de Peñiscola.

revista viajar pagina 1-2

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texto y fotografía: Tayo Acuña
Dónde comer auténtica Paella

Dónde comer auténtica Paella – Guía Wikipaella 2016
¿Dónde comer auténtica Paella? Esta es la eterna pregunta que se hacen los valencianos, y los que no lo son. cuando quieren disfrutar de la auténtica gastronomía del arroz. cocinando en el singular utensilio que da nombre al plato, la Paella.
No tiene fácil respuesta, porque para que esto suceda es necesaria la concurrencia de diversas circunstancias, como es el empleo de productos locales de temporada, ciertas señas de identidad y unas precisas técnicas de elaboración, que la tradición ha salvaguardado hasta nuestros días.
Tipos de Paella
Paella clásica: Alicante, Castellón y Valencia
Paella clásica, es una acertada expresión que propone el escritor valenciano y socio de honor de Wikipaella, Josep Piera, para definir las paellas hechas conforme a los usos, costumbres y productos que hay en cada territorio de la Comunidad Valenciana.
La Paella clásica siempre se elabora con productos de la huerta más próxima y con una pequeña cantidad de proteína animal, que tiene su origen en el corral, o es producto de caza y la recolección. Con el paso del tiempo en cada comarca las paellas han incorporado una serie de productos con los que la gente se identifica, y siente como suyos – la alcachofa, pimiento, guisante con vaina, costilla de cerdo, pollo, conejo y pato en castellón; Conejo, caracoles, ñora y azafrán en Alicante; y todo el esplendor de la huerta con sus diferentes verduras y carne blanca de corral o marjal en la provincia de Valencia. En algunas zonas muy concretas de la Ribera o la Safor acostumbran a poner a la Paella «pilotetes» (albóndigas de carne de pequeño tamaño).
Paella Marinera: Arròs a Banda, Senyoret, Marisco

Arroz a Banda
Todos los arroces marineros tienen su origen en el rancho que se hacia a bordo de la barca, o en las elaboraciones de las mujeres de los pescadores en los pueblos de nuestras costas bañados por el mediterráneo.
Arroz a Banda, se llama asi porque se servia despues del plato principal. que acostumbraba a ser pescado cocido con patata y cebolla, aderezado con all i oli o salmorreta. Entonces, si alguien quedaba con hambre se estiraba para un segundo plato, empleando el caldo restante de la cocción con un puñado de arroz. Hoy en día esa primera parte de pescado ha desaparecido; (nosotros en el restaurante Casa Jaime de Peñiscola, seguimos haciendo de modo tradicional como en las barcas de pesca) y el protagonismo lo adquiere el arroz cocinado en Paella, acompañado de delicadas piezas de moluscos o mariscos de todo tamaño y condición. Si está pelado, se denomina «del Senyoret» (del señorito) En relación al hijo único, o señor de la casa, para evitar se manchara las manos.
Carta de Vinos Restaurante Casa Jaime
Vinos seleccionados por nuestro sumiller Jaime Sanz
Una carta de vinos con 70 referencias, que iremos renovando periódicamente, en función de la temporada y de las novedades más interesantes…

carta de vinos restaurante Casa Jaime de Peñiscola
Hay un axioma que dice que una buena carta de vinos es señal de que nos vamos a encontrar con un nivel destacado de cocina en un restaurante. Siempre la existencia de una gran oferta de vinos ha sido un excelente parámetro para juzgar las cualidades de un restaurante, y al mismo tiempo no se concibe una buena oferta gastronómica sin una magnífica selección de vinos. Dos caras de la misma moneda. Pero… ¿es verdaderamente así en el mundo real de la restauración pública española? ¿Saben los restaurantes confeccionar sus cartas de vinos, comprenden su importancia?
La carta de vinos de un restaurante está íntimamente relacionada con la calidad gastronómica y el buen servicio a tus clientes. Si ofrecemos una cuidada gastronomía y en cambio nuestra carta de vinos no está a la altura o no tiene una cuidada presentación, la imagen de nuestro negocio perderá muchos puntos. A continuación os dejamos con una serie de consejos que os pueden ayudar en la elaboración o renovación de la carta de vinos:
1-La carta de vinos ha de estar en consonancia con el tipo de gastronomía que ofrecemos.
Metrópoli – Periodico El Mundo – Cuaderno Matoses
Espardenyes, textura y misterio en el paladar

Espardenyes levemente cocinadas en Casa Jaime (Peñíscola) y a la plancha.
¿Quién fue el primer humano en probar la pitaya, la lamprea, los chapulines, los santiaguiños o las ostras? No sabemos quién tuvo tal osadía, pero sí intuimos que no le faltaba apetito. Encontramos alimentos animales y vegetales que por su disuasoria morfología hubiéramos sido incapaces de probar. Este hecho es más común en los frutos y alimentos provenientes del mar. El pulpo, la raya, el centollo, la brótola, el cabracho, las ortiguillas o incluso el insólito percebe son muestra del aparente horror palatal al que nos enfrentaríamos si tuviéramos en cuenta su aspecto.
Textura con nombres inauditos
Las espardenyes (stichopus regalis) se llevan la palma. Presentan unas hechuras de dudosa fiabilidad, una textura viscosa muy desagradable, parecida a una navaja sin cáscara. Pero paradójicamente, este equinodermo -es primo del erizo y la estrella de mar- es un producto que subyuga a golosos de toda condición por su delicada y sugerente textura. Significa alpargata en catalán por su parecido morfológico. No es habitual encontrarlas con otro nombre en los restaurantes. Aun así tiene otras denominaciones que no ayudan a hacerla más glamurosa: en Ibiza se la conoce como la morena bamba, en Menorca como pepino de mar o verga mansa, en Cataluña además de espardenyes, llonguet y pixota negra y en Cádiz, carajo de mar. También botifarra, longueirón, cohombro o, la más extendida: pepino de mar.

Pepinos de mar en sus diferentes texturas, sin tratar (foto del blog Frutos del mar).
Su cuerpo es de color granate y con motas blancas. Mide habitualmente unos veinte centímetros y cuenta con una inmensa familia de subespecies -casi mil variedades- que habitan, de oriente a occidente, en los diferentes mares del planeta. Por eso es un bocado habitual en la cocina asiática, donde la sirven principalmente cruda, levemente manipulada. Son solitarias y viven miméticamente escondidas entre los cuatro y los cuatrocientos metros de profundidad, en fondos arenosos.