Turismo

Un viaje por Castellón a través de sus sabores

Un Viaje por Castellón a travésde sus sabores. Motaraz, Huertano y Marino.

Se trata de un articulo del periodico el Pais “El Viajero” escrito por Luis Cepeda – Un Viaje por Castellón a travésde sus sabores. Motaraz, Huertano y Marino. Huerta infinita y mar activo. El sabor de la memoria.

En lo alto de la Comunitat Valenciana, Castellón traza un rectángulo territorial que limita con Tarragona al norte y Valencia al sur; el Mediterráneo –durante 116 kilómetros–, al este y la provincia aragonesa de Teruel, a poniente. Desde un punto de vista esencialmente turístico y gastronómico, Castellón encierra tres ámbitos principales: el montaraz, el huertano y el marino. Los configuran ocho comarcas ilustradas con signos turísticos de considerable interés, además de sabrosos productos con entidad propia. En cada uno de los ámbitos geográficos, puede subrayarse la excelencia de un restaurante comprometido con la materia prima local y con la culinaria esencial de la zona.

De paisaje escarpado y pedregoso, la comarca del Maestrat es una fantasía de senderos naturales. Enclavada al oriente de Teruel, al sur de Cataluña y al norte de la comarca de la Plana Alta, acaba interrumpiendo en las playas mediterráneas. La población de Morella es su enclave más relevante y prodigioso. Su inconfundible carácter la otorga significado. Pocos lugares emiten una respuesta tan vigorosa y consecuente a su emplazamiento, climatología y temperatura histórica. Rodeada de dos kilómetros y medio de espesas murallas medievales, empinada alrededor de un cerro y coronada con un castillo agarrado a la roca cenital del pueblo, desde que su perfil aparece en el paisaje sugiere trascendencia. El rastro de El Cid y del rey don Jaime; de Benedicto XIII o Papa Luna, el pontífice excomulgado, o del movimiento carlista, que convirtió a Morella en la principal capital rebelde, con una configuración inverosímil de callejuelas, soportales, templos y escalinatas que reviven su aroma histórico. Inevitablemente peatonal y competente en la propuesta hostelera, su gastronomía responde al producto entero y verdadero que conviene a la tradición doméstica y a rigores atmosféricos frecuentes, como el inclemente viento mistral o las heladas, que originan sensaciones térmicas extremas.

Quien observa los caprichos de la naturaleza del Maestrazgo, se encuentra en un enclave soñado: sierras vigorosas, vertiginosos barrancos, montañas rocosas y vegas bañadas por el Guadalope y sus afluentes. Todo un paisaje hermoso y corpulento, moteado por poblaciones pequeñas y despobladas en el interior, pero vivas y playeras en el verano de su costa.

La comarca interior alberga numerosos bosques, que se extienden a lo largo de un perfil natural áspero, monumental y accidentado. Pueblos como Culla, de pasado musulmán con alcazaba ante vistas majestuosas; Benassal, con sus calles estrellas y sus casas nobles; Albocàsser, capital de l’Alt Maestrat y dueña de un pasado que va desde ruinas íberas a restos romanos, árabes y hasta templarios.

La trufa y la alcachofa, productos fetiche

El chef Avelino Ramón Andreu, natural de Coratxà –una población cercana al parque natural de la Tinença de Benifassà–, cocinero formado y forjado fundamentalmente en la provincia, efectúa en Morella una cocina de sostenibilidad y apego al terruño del Maestrat desde su restaurante Daluan. Está ubicado en las dos plantas y la terraza cubierta de un callejón céntrico en la ciudad amurallada y propone una revisión actualizada de platos de la zona, como la olleta morellana, legendario guiso, protagonizado por legumbres y carnes, en la órbita de los potajes hogareños. Como el propio chef señala “en Morella el tiempo pasa despacio y, por tanto, las cocciones son lentas”. Los ingredientes no se esconden en esta cocina y los aromas son fundamentales, como lo es el de la trufa, un producto fetiche, con aura de clandestinidad, que impregna las calles durante sus dos temporadas. Medio centenar de kilómetros a la redonda de Morella se extiende una despensa natural portentosa que abastece de tubérculos, hortalizas y ganado, aunque también acuden los productos más inmediatos del litoral desde Vinaròs.

Morella, un enclave amurallado, es uno de los municipios principales del Maestrazgo de Castellón.

En la comarca costera del Baix Maestrat se encuentran tres de las poblaciones más importantes de Castellón: Vinaròs, capital de comarca y pegada al mar, es propicia al veraneo, pero además de playa y sol, interesa por sus iglesias, ermitas y hasta los restos de un poblado ibérico. Un poco más al sur se encuentra Benicarló, otra localidad de mar, sol y playa con una gastronomía de producto presidida por su famosa alcachofa, singular flor comestible con denominación de origen que se prodiga a partir del otoño.

El tercer enclave singular es Peníscola, localidad playera incluida en la red de pueblos más bellos de España. Sobre un risco, volcado al mar, se alza el castillo del Papa Luna, un escenario monumental que certifica lo mucho que se puede disfrutar de Peníscola.

Jaime Sanz, cocinero que antes fue marino, despliega en Casa Jaime (establecimiento refundado en 1982, a partir de un bar de los años 60), de Peníscola, acreditados arroces, suquets de amplio fondo y pura materia prima, desnuda de artificios, procedente tanto del puerto local como de la cercana lonjas de Vinaròs o Benicarló. Este restaurante familiar, en el que ofician marido, esposa e hijos, domina los puntos de rayas, salmonetes, galeras, espardeñas, caixetes y tantas otras criaturas por las que, día tras día, Sanz puja en las subastas de pescado y mariscos. Hasta chanquetes hay -de comercio legal- con el rebozado preciso.

En Jaime se percibe el oficio y los recursos puntuales de quien sabe cocinar en barco de pesca. Así obtiene insuperables fondos de gran intensidad para sus arroces caldosos, melosos o secos, sin mácula en las cocciones. Entre todos ellos, aflora un plato como el arroz Calabuch, que, en cinematográfico homenaje, integra ortiguillas y espardeñas para un resultado soberbio. Borda igualmente las cazuelas marineras y los suquets, que no son otra cosa, si se quiere, que un ejercicio de fragancias culinarias, pues sublima las esencias del mar a través de las mejores meros, rapes, gambas rojas o langostinos.

Los contrastes de la Plana Alta

El río Mijares, arteria transversal que recorre la comarca histórica de La Plana, sirve de bisagra entre la Plana Alta y la Plana Baixa, dos vergeles naturales situados entre el mar y las sierras que la circundan. Entre el Maestrat y la Plana Baixa, se sitúa la comarca de la Plana Alta, que, por no privarse de naturaleza, alberga hasta un desierto, el de Les Palmes. Quien acuda incitado por el nombre, ha de saber que no se trata de un lugar árido, sino de un Parque Natural verde, bautizado como desierto por la orden monacal de los carmelitas, que dieron ese nombre a los lugares de oración y silencio donde se instalaban.

El puerto de Benicarló (Castellón).

Curiosidades aparte, la Plana Alta alberga varias de las poblaciones más conocidas y visitadas del litoral mediterráneo, como Benicàssim, con su vida costera y su entorno monumental, presidido por el Castillo de Montornés (siglo X); Oropesa, de enormes playas y recios acantilados o la propia Castelló de la Plana, la capital de la provincia, que ostenta el nombre de la comarca y se baña en el Mediterráneo con puerto y playa propios.

Huerta infinita y mar activo

La Plana Baixa, última de las comarcas, se extiende hacia el sur a partir de las laderas meridionales del río Mijares, cuyo cauce corre en horizontal hacia el Mediterráneo. Por su caudal se sitúan poblaciones de relevancia natural, paisaje verde y una riqueza cultural amasada por las diversas civilizaciones que las habitaron. Vila-real y Borriana son las capitales de esta zona y el origen ibérico de la comarca, así como la influencia de siglos habitados por romanos y musulmanes, otorgan a esta zona una herencia de cultura fusionada.

La Huerta de Peñalén, restaurante situado en las proximidades de Vila Real, a unos 10 kilómetros de Castelló de la Plana está situado en una mansión de estilo británico, rodeada de la exuberante vegetación de huertas y cítricos que vivifica La Plana Baixa. Su audaz cocina, trazada desde la identidad local por Nacho Barcos, proporciona sabores estilizados y con carácter propio, donde destacan alianzas entre productos como los langostinos con el jamón de pato, el bacalao en polvo de algas, los boletus con bogavante o el cochinillo en chutney.

En La Plana Baixa el ocio del viajero es tan dinámico, como versátil e inagotable. Desde recorrer las calles y monumentos de los 20 municipios que pueblan la zona, hasta disfrutar de su gastronomía de huerta infinita y de mar activo. Desde la naturaleza viva de las sierras de Oropesa, las Pedrisses o Espadà, a los extensos campos de naranjos que pueblan Xilxes o las playas límpidas de Almenara. Y si la fatiga de tanta cosa no alcanza al viajero, aún estará a tiempo de encontrarse con tareas de renombre y orgullo local, como la cerámica y la alfarería artesanal.

La alcachofa, uno de los productos estrella de Benicarló (Castellón).

Pero no todo es costa en La Plana. El interior guarda el encanto de su historia, trascendental o doméstica y sus poblaciones se llenan de espacios monumentales, vida cultural, mercados, fiestas y una gastronomía agrícola y mediterránea. Quien visite esta zona en épocas de menos horizonte playero, encontrará vestigios de un pasado mestizo y ecléctico. Desde Vilafamés y su conjunto de pintura rupestre Patrimonio Mundial de la UNESCO, a Vall d´Alba, con su Casa Monasterio Budista, las comarcas meridionales sorprenden de veras. En todo caso las regiones castellonenses de La Plana, el Maestrat y el Baix Maestrat poseen características alimentarias diferentes que inciden en su gastronomía endémica. En cada una de ellas, hay representantes culinarios de excepción que han sabido componer una sublime escala de sabores diferenciales e identitarios.

El sabor de la memoria

La zona aprecia una prodigiosa memoria del sabor local, como la del chef Miguel Barrera, nacido en Vall d’Alba, localidad de tradición campesina, rodeada de huertas con emotivas norias en desuso y alfarera. Formado al igual que Avelino Ramón en la Escuela de Hostelería de Castellón y reconocido por la Guía Michelin con una estrella –la primera que obtuvo un restaurante castellonense– reinventó, con una vocación culinaria desmedida, el Cal Paradís, la modesta fonda de paso de su familia, que se oponía a su pasión por el oficio culinario. En Cal Paradís practica una cocina de precisión que se fundamenta en los productos locales y de temporada: verduras de la zona, el exclusivo aceite de la región, pescados de lonjas cercanas, langostinos y gambas rojas autóctonas, las carnes, trufas y setas silvestres del Maestrat, guisos como la olla de La Plana, con las autóctonas y recién recuperadas alubias del confit o la olleta de garbanzos con pulpo, además de proveerse de los singulares quesos de Les Coves de Vinromà.

Un Viaje por Castellón a travésde sus sabores. Motaraz, Huertano y Marino. Huerta infinita y mar activo. El sabor de la memoria. Esta noticia, patrocinada por Agència Valenciana del Turisme, ha sido elaborada por un colaborador de EL PAÍS.

Condé Nast Traveler – Un Viaje Gastronómico

Condé Nast Traveler – Un viaje gastronómico por España

“Olvidaos de los bienes materiales. La verdadera felicidad reside en valorar el tiempo y emplearlo para vivir al máximo”, Teofrasto.

Parece ser que se han juntado el hambre, las ganas de comer… y las de beber. Animate a descubrir que te puede ofrecer la provincia de Castellón. Condé Nast Traveler destaca a cuatro restaurantes:

Un viaje gastronómico por España en 750 restaurantes, 675 vinos y mucho más.

“La gastronomía está cada vez más unida al viaje. Por eso, hace unos años decidimos crear esta guía que ha conseguido un prestigio extraordinario. Esta edición presenta una serie de cambios, pero conserva una selección muy cuidada de los mejores restaurantes nacionales. Es una guía que debéis llevar siempre en vuestros viajes, ya que contribuirá a que sean realmente inolvidables”.

David Moralejo, director de Condé Nast Traveler, destacó el viaje gastronómico que supone esta cuarta edición de la Guía Gastronómica. “Lo que hemos querido hacer, además de condensarlo entre restaurantes y vinos porque creemos que esa armonización es importante para nuestros lectores viajeros, es incorporar lo que en la redacción hemos llamado el Comité de Sabios de Condé Nast Traveler, formado por algunos de los periodistas gastronómicos más increíbles del sector (…) Todos ellos han hecho trabajo de campo para ofreceros lo mejor de nuestra geografía, para contaros no solo restaurantes, sino un montón de historias y anécdotas relacionadas con el productos, con las ferias de cada región de España, etnrevistas con los bodegueros…”

Los 55 Mejores Restaurantes de la Comunitat Valenciana 2017

Los 55 Mejores restaurantes de la Comunitat Valenciana. Levante-EMV reúne y clasifica por segundo año las propuestas gastronómicas más destacadas

Un año más, Levante-EMV continúa comprometido con la excelencia y la creatividad de los profesionales de la cocina valenciana. Así, la edición 2017 de la Guía de los 55 mejores restaurantes de la Comunitat Valenciana

En una gala celebrada en el Veles e Vents, conducida por Silvia Tomás y Ximo Rovira, se congregaron los mejores creativos y directores de cocina de la Comunitat Valenciana, expectantes ante este segundo ranking, elaborado por un jurado de expertos para esta publicación especial, que tanto éxito cosechó en su primera edición de 2016.

El primer puesto del listado fue, por segundo año consecutivo, para Quique Dacosta y su restaurante en Dénia. El chef subió al escenario para señalar que “los halagos me sonrojan y las listas son un mal necesario”. Dacosta reconoció el trabajo de los muchos profesionales “que está en casa y son igual de competitivos”. “Que una lista no nos separe”, dijo. “Solo juntos podremos venir aquí a celebrarlo y que nos sirva para reflexionar y salir al mundo”, apuntó al tiempo que animó a que la Comunitat Valenciana sea “más competitiva en todos los sectores”.

Así ha sido la presentación de la guía los 55 mejores restaurantes de la C.Valenciana

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Ruta por Peñiscola por Marca Motor

 

Peñiscola: Cine Gastronomía y la Sierra de Irta

Me preguntan por la utilidad de un SUV… Pues ahora te vamos a poner un ejemplo perfecto. Si necesitamos un vehiculo de ocio, que nos permita llegar a sitios maravillosos de un modo comodo y que luego se conduzca de un modo ágil en carretera y nos ayude a callejear por cualquier lugar, lo que nos conviene es un companero de viaje como el “estiloso” Audi Q2, que nos acercana al disfrute siempre que lo deseemos

MARCA MOTOR nº 168 – Octubre 2017 – Pedro Madera

Dicen que los mejores rastreadores de tesoros, esos a los que no se les pasa por alto ningún rincón especial de la geografia, son los encargados de las localizaciones en cine y televisión. Exploran por tierra, maryaire hasta dar con el lugar perfecto. Y cuando lo hacen, ese escenario pasa a ser una parte fundamental del guión. que desapareciera, la historia tendría que de otra manera. Por eso, aquellos lugares que for man parte de la filmografia nacional e internacional tienen mucho de especial. Y entre ellos ocupa un lugar de honor la localidad castellonense de Peñíscola, un sueño para una buena legión de directores y meca para los amigos de las ac tividades al aire libre, en mar y en tierra.

Fueron los expertos ojos de Anthony Mann los que se fija ron en ella a principios de los 60. El director estaba conven cido de que no había mejor escenario que Peñíscola para que aquel Rodrigo Díaz de Vivar interpretado por Charlton Heston y el personaje de Sophia Loren -doña Jimena Díaz dieran lo mejor de sí mismos en ‘El Cid’

Superproducciones Made in Peñiscola’

Desde aquella superproducción, al menos otra treintena de películas como “Tierra, “Mataharis, “Tramontana’ o París Tombuctu’ han vuelto a escoger la cinematográfica Peñíscola como plató natural. Su castillo templario, cons truido en el siglo XIV y más conocido como el Castillo del Papa Luna, las callejuelas de su casco antiguo y las calas vírgenes de la Sierra de Irta, lo convierten en un lugar perfecto, dc Mar o montaña? Bosque o playa? Pescador, jinete o ciclista? Sin problema, aquí hay toda clase de opciones Por eso, series como ‘El Barco o El Ministerio del Tiempo han elegido la costa peñiscolana, al igual que los res de las famosas intrigas de los Lannister pensaron que es ta localidad era el escenario ideal para Juego de Tronos. Lo encargados de elegir localizaciones para la serie de HBO aseguraron en el primer rodaje en la localidad que no solo el tillo de Peñíscola era un lugar fantástico para la historia También les convenció el lugar porque consideraban la Plaza Santa María, la Bajada y Portal Fosc escenarios natu rales que requerían de “poco artificio. Gracias a ello, unos cuantos castellonenses pudieron participar en la serie, ya que hubo que contratar a nada menos que 1.20o extras para el rodaje. Desde entonces, Peñíscola es la ciudad libre de en la famosa serie.

Esa tradición cinematográfica no ha hecho olvidar la profunda tradición turística, gastronómica marinera y pescadora del pueblo. Allí, en Meeren, se pueden degustar los platos que los personajes de Juego de Tronos’ acostumbran a comer, otra prueba más de que Peñíscola es de verdad una ciudad de cine. Los estómagos de los personajes de la saga fantástica creada por George RR Martin han servido de inpiración para parte de los hosteleros  peñiscolanos, que han piración para parte de los hosteleros incluido en sus cartas platos como el asado Juego de Tronos, patatas al estilo valyrio con pulpo o cocas de hojaldre con pescados en honor a Tyrion.

Cómete Peñiscola, Plato de Cine

José, del Restaurante Tio Pepe, heredero de uno de los clásicos de la zona, hace su plato de pulpo de la Islas de Hierro, Dani, del Muva, mezcla sus ideas con la generosa materia prima de la zona para una cocina que tiene tanto sabor como ficción. Nada menos que una quincena de restaurantes de la localidad ofertan estos y otros platos para seguidores de la serie o curiosos que quieran degustar nuevos sabores en Aunque siempre hay que guardar un día para el famoso Arroz Calabuch, del restaurante Casa Jaime “Un restaurante de Película” que lleva ese nombre en homenaje al genial director Berlanga.

La sierra de Irta, una desconocida maravilla natural

Aunque las zonas más conocidas de Peñíscola, como el par la Plaza Santa María, la Rampa Felipe II o Portal Fosc, son visita obligada, la sierra de tampoco ha desapercibida para quienes buscan escenarios con mucha magia. Los aficionados a la bicicleta de montaña sa ben que tienen un santuario en este espacio natural cuestas que suben hacia el castillo de Santa Magdalena de Pulpis, y sinuosos caminos que bajan hasta las calas más conocidas. La del Ruso o las Dunas de Pebret son ese lugar perfecto para aparcar nuestra bici y darnos un baño de libertad. Son 15 kilómetros enes de sierra costera, además de ro cosa, salpicados de acantilados y calas que esconden la esencia de un lugar plagado de encanto natural. Una mara villa mucho menos conocida de lo que debería. En algunas de esas calas se han rodado secuencias de series nacionales como “El Barco o El Ministerio del Tiempo. El acantilado de Torre Badum -uno de los más altos de la Comunidad el pico de Campanilles y las 16 calas rodeadas de naturaleza virgen son algunos de los alicientes de este entorno de película. La opción perfecta para disfrutar de un SUV. De la carretera al camino, del asfalto a la arena con la misma facilidad que se pasa del zapato a la zapatilla. Así es Peñíscola!

Direcciones imprescindibles

1. Hotel Restaurante Tío PEPE http rantetiopepe.com/. Av. España, 32. Peníscola. Castellón. Tlf: 964 48 640.2. Hotel MUVA. http://www.muvabeach.com/. Porteta, 5. Peñíscola. Castellón. 964 845 162 3. Restaurante Casa Jaime. http://casajaimepeñiscola.com/ Av Papa Luna, 5. Peníscola. Castellón. Tlf 964 o30 4. Mola Gastro Bar. http://www.lesmoles.com/pagi na/es/mola gastrobar. Av. de España, 4.Tlf: 964 481 955

Cómete Peñiscola, Plato de Cine

Cómete Peñiscola, Plato de Cine. Ruta de Cine interpretada en platos.

La Tradición y los sabores de siempre perduran en la memoria. A un lado el mar al otra una mesa, los sentidos están de fiesta. Cómete Peñiscola. Plato de Cine. Casa Jaime colabora con esta iniciativa. Nuestro Arroz Calabuch realizado en honor de Luis Garcia Berlanga (Calabuch 1956)

Charles Chaplin, protagonizó la primera escena gastronómica memorable de la historia del cine. Fue en La quimera del oro, donde aparecía degustando como si fuera un exquisito manjar… una bota hervida.

Dentro del proyecto Peñíscola de Cine, un producto imprescindible es la gastronomía. Peñiscola ofrece una gran variedad de productos alimentarios. Su lonja pesquera y sus tierras nos ofrecen un amplio abanico de posibilidades culinarias. Aunar los escenarios de rodaje y los productos locales posibilita ofrecer a los turistas una vivencia turística única.

Ruta Peñiscola de Cine, Descargar Guía PDF

La comida es parte de la cultura de un pueblo, por lo que cada vez resulta más habitual que muchas películas la aborden en el guión. Incluso que una historia gire en torno a un restaurante, chiringuito o mercado de productos locales. Como así ocurre con la serie Chiringuito de Pepe.

En el cine, como en la gastronomía, podemos experimentar la estructura profunda y supercial de los fenómenos que conguran el conocimiento y los saberes –sabores– del arte. Frente al espejismo de la ciencia de que podemos controlar el mundo exclusivamente mediante la razón, las artes culinarias y cinematográficas ponen en marcha un antídoto que consiste en enfocar el pensamiento en la percepción sensorial más que en la interpretación del mundo. Una vuelta al origen del arte: la sensación.

📽Ruta cinematográfica:

Si te gusta el cine tienes que hacer esta ruta, ya que por todo el centro histórico hay diversas localizaciones donde se han rodado un montón de series y películas tales como Juego de Tronos, el Chiringuito de Pepe, El Cid…. Para más info, visita el Tourist Info o accede aquí.

Mar y Tierra han sido generosos con el pueblo de Peñiscola. La Gastronomía protaginista. Cómete Peñiscola, Plato de Cine.