Cocina Marinera

Cincuenta años entre fogones

Cincuenta años entre fogones

Cicuenta años entre fogones #50Aniversario

Restaurante Casa Jaime. La cocina tradicional marinera, el producto de temporada y experiencia son los puntos fuertes de este establecimiento familiar situado en la avenida Papa Luna de Peñiscola y que, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los restaurantes con más historia de esta localidad del baix Maestrat. Jaime Sanz y Pilar Bonfill, junto a sus hijos, Jordi y Jaime Sanz junior, forman la familia que hay detrás del restaurante que abrió sus puertas en 1967 y este año cumple su 50 aniversario.

Jaime Sanz y Pilar Bonfill, junto a sus hijos, Jordi y Jaime Sanz junior, forman la familia que hay tras el restaurante de cocina tradicional marinera Casa Jaime de Peñíscola. Este año se cumplen 50 años desde su apertura en 1967, cuando el señor Jaime, que llevaba cinco años trabajando como marinero, decidió abrir un mesón en el casco antiguo de la ciudadela. Era una tasca donde cocinaba tapas tradicionales elaboradas con pescado y marisco recién salido de la lonja. En 1982, el matrimonio se trasladó hasta la Avenida Papa Luna, donde se encuentra el local a día de hoy A partir de ese momento sustituyeron los manteles de papel por los de tela y las tapas básicas por un menú más elaborado. Desde su apertura, el restaurante es conocido por sus platos cocinados con productos marineros autóctonos de temporada.

A pesar de haber sido reconocidos en multitud de ocasiones como el Sol Repsol el pasado año o con el premio al Mejor restaurante de cocina tradicional de la Comunidad Valenciana en 2013, los miembros de esta familia aseguran que el mayor reconocimiento es que la gente repita su visita, no trabajamos para reconocimientos ni para listas, sino para el cliente. El restaurante Casa Jaime cuenta con siete miembros en plantilla y tiene una carta poca extensa pero con mucha rotación, pues se ve modificada dependiendo de la temporada.

Cicuenta años entre fogones, toda una vida dedicada a la cocina. Su larga trayectoria en el municipio ha provocado que sean muchas las personalidades que ha visitado este establecimiento familiar durante sus cincuenta años de trayectoria. Julio lglesias, Adolfo Suárez, Jaime Armiñán, Berlanga, Albano y Romina, Ana Rosa Quintana, Alfredo Landa, Concha Velasco, futbolistas como Capdevila, Diego López o los actores de Juego de Tronos y el Chiringuito de Pepe son algunos de los personajes destacados que forman parte del interminable Libro de Visitas del Casa Jaime de Peñiscola.

El plato estrella En cuanto al plato estrella del restaurante es el Arroz Calabuch, elaborado con una receta que nació de la necesidad con productos humildes como son las espardeyes y ortiguillas de mar. Durante la celebración de una de las ediciones del Festival de Cine de Comedia de Peñiscola, Luis García Berlanga acudió Casa Jaime con su familia recomendado por Jaime Arminan y, una vez allí degustó el plato y quedó fascinado. Altratarse del año en el que Berlanga recibio un homenaje en el Festival, el cocinero Jaime Sanz decidió llamarle Arroz Calabuch y Berlanga, al enterarse de la noticia exclamo “que atrevimiento, que osadía, que desfachatez; mira que me han hecho cuadros, bustos, retratos, incluso calles, pero un Arroz… Ahora si que me recordaran después de muerto”

El nombre del arroz fue ideado en honor a la película titulada así y rodada en Peñiscola por el cineasta en 1956.

autora: Alba Boix – Levante EMV – Cicuenta años entre fogones

No es un día cualquiera – Podcasts Rne

No es un día cualquiera – Tercera hora – 17/09/2017
domingo, 17 de septiembre de 2017 11:12

Conocemos la segunda pista de las “Palabras Afortunyadas” antes de escuchar la historia sevillana de la mano de Juan Eslava Galán y su sección “La historia contada por”. El cocinero Rafa García Santos hablará de comida en su espacio “Cosas de comer” seguido de Paloma del Río y sus anécdotas deportivas. Después José María Íñigo y Alberto Alonso nos traerán términos en ingles así como traducciones de expresiones o refranes.

Escuchar audio – No es un día cualquiera
Archivos multimedia (min. 11,55)

El programa ha sido galardonado con el Premio Ondas 2003 al mejor programa de radio de difusión nacional. También ha sido reconocido con el Premio Pica d’Estats (concedido por la Diputación y el Patronato de Turismo de Lleida) al Mejor Trabajo de Radio por la emisión que en julio de 2007 se hizo desde Cervera. La Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias también ha premiado a No es un día cualquiera como medio de comunicación impulsor de las mujeres profesionales.

Sobre Pepa Fernández

Pepa Fernández ha sido distinguida con el Premio Ondas 2008 a la Trayectoria Profesional “por hacer una radio abierta, plural, no excluyente, entretenida, culta y en la que lo tradicional y lo nuevo se abrazan con sorprendente coherencia”.

También tiene en su haber dos Micrófonos de Plata, la Antena de Oro, el Premio de Radio de Cambio 16, el Premio Periodístico El Cava, el Premio de Gastronomía del Diario de Avisos concedido en 2007, y el Premio Emilio Castelar a la eficacia comunicativa.

Dónde comer los mejores arroces de la Comunidad Valenciana

Arroces, Ocho templos del arroz en Alicante, Castellón y Valencia

AMPLos entusiastas del arroz pueden tropezar una y hasta mil veces en la misma piedra. Les basta ver la foto de una paella a la entrada del restaurante, el plato anunciado en la carta o percibir el aroma que sale de la cocina y no pensarlo más; lanzarse de cabeza sin calcular los riesgos y, tantas y tantas veces, lamentar después su imprudencia.

Porque, saben mejor que nadie, que el resultado puede ir de lo peor –el grano apelmazado, o insípido que no se ha impregnado del fondo, la tomadura de pelo– a algo simplemente correcto o, el milagro que ocurre muy de vez en cuando, de encontrarse ante una de esas exquisiteces que incluirán rápidamente en su lista de templos arroceros. Estos son algunos de ellos en la Comunidad Valenciana.

Articulo: La Vanguardia 09/08/2017

Paco Gandía – San Francisco, 2. Pinoso. Alicante –Tel.: 965-478-023

Es Fina Navarro, la esposa de quien da nombre a este restaurante, uno de los favoritos de los grandes chefs para tomar arroz quien controla cada punto de la cocción, removiendo con una cuchara de madera que desaparece entre las llamas provocadas por el sarmiento. Lo sirven en una finísima capa sobre una paella amplia, con conejo de corral y caracoles. Se come directamente de la paella.

Casa Pepa -Partida Pamis, 7-30. Ondara. Alicante – tel.: 965-766-606

En esta antigua casa de campo rodeada de naranjos y olivos no hay que buscar arroces secos sino melosos, propios del norte de Alicante, casi tocando a Valencia, con verduras de temporada, con pollo de corral, con salmonete, con cabeza de lomo ibérico, con perdiz, con sepia… son algunas de las exquisiteces que elaboraba Pepa Romans (quien falleció el año pasado) y ahora sus hijas, Soledad y Antonia Ballester, en su casa.

Elías -Rosales, 7. Xirnolet- Monover. Alicante –Tel.: 966-979-517

A muy pocos kilómetros de Paco Gandía , en un restaurante amplio, reformado hace unos años, elaboran un arroz de conejo y caracoles tan exquisito como el de Pinoso. Un espectáculo contemplar, en la cocina vista, la cocción al sarmiento. También se come directamente de la paella.

Casa Jaime -Av. del Papa Luna, 5. Peñíscola. Castellón –Tel.: 964-480-030

El arroz Calabuch, en home­naje a la película de Berlanga, que se rodó en aquella costa, es una de las especialidades de este emblemático establecimiento de Peñíscola por el que han pasado montones de famosos. Un plato al que las ortigas de mar y los cohombros de mar aportan textura y sabor. Leer más…

Ruta Arrocera

Los Arroces son para el verano. Ruta Arrocera. Once arroces más otro mítico de propina. Doce en total. Un puñado de lugares donde probar uno de los platos que da más vida a la gastronomía valenciana. Aquí hay un gastroplan.

CLÁSICOS

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MÍTICOS

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I. Parte. Diario de un espía con flotador (cuchillo y tenedor) 

#aBOCAdos-1Cinco rutas para comerse el verano.  #aBOCAdos-2. Paraíso Travel: El penúltimo sueño de Junior Franco.  #aBOCAdos-3. Aponiente, entre sirenas y sal  #aBOCAdos-4. El nuevo Ricard Camarena: un purasangre hacia las estrellas #aBOCADdos-5. Noor, el gran festín andalusí  #aBOCAdos-6. Un paseo para comerse Cádiz

… y @aBOCAdos7 (y último). La ruta del arroz.

A partir de la próxima semana

II Parte del Diario de un Espía con flotador.

#desBOCAdos (sin orden ni concierto)

¿Dónde me puedo comer un buen arroz? La pregunta gastronómica del verano ya tiene respuesta. O al menos, unas cuantas respuestas porque en esta Comunitat, por suerte, hay muchos lugares donde comer un buen arroz, pese a que muchos piensen lo contrario. Sólo hay que salir a buscarlo. De entrada, os propongo una docena de sitios haciendo ruta de norte a sur. Podríamos citar algunos renombrados (casi históricos) si habláramos de arroces de vanguardia. pro ejemplo, el arròs brut de Bernd H. Knöller; el arroz con cenizas de Quique Dacosta (o el de su menú DNA) o, por no ir muy lejos, el de chipirón que en la actualidad ofrece en su nuevo menú y su nuevo restaurante Ricard Camarena. Extraordinario.

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Pero mejor vamos a mirar hacia la tradiciones. A los arroces de siempre, bien hechos. Con permiso de Galbis, ya sabes que ha sido familia arrocera que han logrado una relevancia internacional, nos vamos de paseo en busca de algunos de ellos. No están todos los que deben estar (lo sé) pero los que están te van a ayudar. Espero.

Casa Jaime (Peñíscola)Calabuch

Empezamos por el norte y nos vamos con un arroz que es todo un clásico. Arroz en Casa Jaime: un revolcón marino (con espardenyes y ortiguillas) que preparaba el patriarca del local, Jaime Sanz, al director de cine valenciano cuando grababa, precisamente, la película de Calabuch. Berlanga sería feliz.

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Barbados (Valencia)Arròs a banda

Un restaurante de Valencia para seguir. No es de los céntricos ni de los clásicos (al menos no es de los más mediáticos), pero hacen un arroz a banda digno de ser probado. Y junto a él, no me perdería sus almejas marineras. Otra opción es probar alguno de los muchos que hacen en El Palmar, el de Casa Carmina en El Saler, el que te ofrece la arrocería Goya… Pero como hay que centrar el tiro, ahí queda Barbados.

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Casa Carmela (La Patacona)Paella

Seguimos en Valencia y nos vamos a buscar la paella clásica, hecha a leña. La propuesta es Casa Carmela, en La Patacona, para saborearla tal y como la degustaría hace ya unas décadas el propio Blasco Ibáñez. Cerca, en Las Bairetas de Chiva, hay otra buena opción. Y en mitad de la huerta, en la pedanía de Roca-Cuper, la clásica de la taberna El Famós. No será por sitios, ¿verdad?

Restaurante Casa Carmela. Foto de Juan J. MonzóRestaurante Casa Carmela. Foto de Juan J. Monzó

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Casa Jaime cumple medio siglo


El establecimiento de Peñíscola cuida la cocina marinera y mediterránea. Articulo de prensa del periódico Las Provincias, por Pedro G. Mocholi. (critico gastronómico)

Está claro que la Peñíscola de hoy en día dista una enormidad a la de 1967 cuando Jaime Sanz bajo de la barca de bajura dónde ejercía de cocinero.

Entró siendo apenas un chaval de 14 años, y allí se formó cómo cocinero, adquiriendo una experiencia y un conocimiento al alcance de muy pocos. Ese aprendizaje le permitió conocer ese inmenso mundo marino que está al alcance de muy pocos, sacando un provecho infinito que ha sido fundamental en las labores de cocinero que ha desarrollado durante toda su vida.

El primer establecimiento lo abrió junto a Pilar Bonfill su mujer en el propio Castillo, en la C/ Matilde Tinot, 3. Allí se conjuntaban las tapas con la cocina de producto que en aquellos años eran la base de la cocina de Jaime.

Pasaron los años, y el casco histórico se sacrificó en pro de una Peñíscola que abrazaba al turismo, al igual que habían hecho muchas localidades de la Comunitat que eran bañadas por el Mediterráneo.

Era el año 1982 y Casa Jaime ya era un restaurante conocido y muy valorado. Jaime ofrecía una cocina casera, natural y familiar, basada en la calidad de un producto que él conocía como pocos. Géneros que había visto salir de las redes en los barcos en los que había cocinado, ello le daba un amplio conocimiento sobre las posibilidades y cómo sacar ese mayor rendimiento en su cocina y en sus platos.

La primera vez que llegué a Casa Jaime fue gracias a mi buen amigo Javier Mico que ejercía de notario en la localidad de Benicarló. Era una noche de noviembre de 1993, volvía de Barcelona y salí de la autopista a saludarlo.

Cuando llegué a la Notaria, nos fuimos a cenar. Primero fuimos a un restaurante en el propio Benicarló, pero nos dijeron que ya habían cerrado. Acto seguido, Javier me dijo, «vamos a Casa Jaime».

En apenas 10 minutos llegamos. El local estaba a medio luz, nos recibió su hijo Jaime, que de inmediato encendió el resto de luces. Enseguida salió su padre, saludó a Javier y nos dijo que nos sentáramos.Me sorprendió la atención y la hospitalidad; no era muy tarde, pero sin duda en casa se estaría mucho mejor; sin embargo nos acogieron con gran familiaridad.

En apenas un momento teníamos un plato de langostinos recién cocidos y ciertos moluscos. Acto seguido y como final, Jaime sacó una caldereta de langosta de gran calidad. Fue una agradable sorpresa. Pasaron varios años y durante la presentación de la guía Lo mejor de la Gastronomía en 1997, los volví a encontrar. Hablamos de aquel primer encuentro, y de cómo me había sorprendido el trato tan agradable que nos habían brindado.

A los pocos días tenía que ir a Barcelona, así que a mi vuelta iría a verlos. Así lo hice, y desde entonces, mis visitas a Casa Jaime son bastante frecuentes.

Hoy en Casa Jaime la oferta gastronómica de calidad no solo se sigue manteniendo, sino que se ha incrementado con la incorporación hace unos años de Jordi Sanz, el hijo pequeño de Jaime y Pilar.

Conocimiento marinero

La oferta de Casa Jaime no es muy grande, pero lo necesariamente extensa para disfrutar de todo ese conocimiento marinero que Jaime posee, y que sabiamente a transmitido a su hijo.

Sin lugar a dudas, su plato más emblemático es el Arroz Calabuch, un arroz creado por Jaime en recuerdo a Calabuch, la película que rodó Luis G. Berlanga en Peñíscola.

Durante un homenaje que se rindió al cineasta valenciano, reconoció que el mayor reconocimiento que podía tener, es que un plato llevara el nombre de una película suya.

Por supuesto en mi última visita no faltó el arroz Calabuch. Un arroz poderoso de sabor marino gracias a las ortiguillas que añade Jaime y que le trasmite ese sabor yodado que prolonga su sabor en el paladar. Es un arroz que llevo años probando y que nunca dejaré de pedir cuando acuda a Casa Jaime. En esa última visita, hubieron algunos platos nuevos que me sorprendieron, no solo por la calidad de los mismos, sino por la personalidad de Jordi a la hora de crearlos.

Comenzamos con unos ceviches de lubina, servidos en una almeja de sensual sabor. Continuamos con unos crujientes de galera y albahaca, sobre los que ralla un poco de corteza de piel de limón para darle un ligero frescor.

Sorprendente el plato de espardeñas, hígado de rape y corazones de alcachofa. Cada ingrediente elaborado por separado, pero ensamblados en el plato con gran precisión, y respetando los sabores propios; sin lugar a dudas, el hígado del rape es un bocado exquisito que debería tener más presencia en las cocinas.

La siguiente novedad fue carpaccio de alcachofas con galeras, huevas de erizo y de trucha, piñones, alga codium y unas perlas de wasabi. Los sabores marinos están muy presentes en la cocina de Jordi. Siempre los desarrolla desde el equilibrio y ese conocimiento que posee del producto, haciendo que todos ellos saquen sus cualidades y ensalcen el plato. Siguen ofreciendo la cazuela de Llanegas a la Bilbaína, un plato divertido y que su hermano Jaime, se encarga de romper el huevo que corona la cazuela. El servicio lo desarrolla Jaime y sigue siendo muy cuidado y detallista.

Son 50 los años que Casa Jaime está abierto, de lo que nos alegramos. Es síntoma de fidelidad, de cariño y sobre todo de profesionalidad, por ello queremos felicitar a la familia Sanz Bonfill por los años que nos han hecho disfrutar de su gastronomía, y porqué queremos que sigan muchos más años haciéndolo.